David y Goliat: Sorpresas en la Libertadores
Publicado por Rob en Febrero 14, 2008
La primera ronda de la fase de grupos de la Copa Libertadores de América (el torneo más importante de clubes del continente) sin duda deja sorpresas, no tan gratas para el fútbol argentino. Tres equipos gauchos que parecía iban con todo en busca de dominar la competencia, fueron sorprendidos por equipos pequeños, bastante humildes en los papeles, pero que los hicieron sentarse y repensar su actitud ante la Copa. Es cierto, en los tres casos fue como visitantes, pero estos resultados nos demuestran que nada esta dicho hasta que la señora gorda canta, o en términos futboleros, hasta que el señor de negro pita.
La primera sorpresa la dio el Caracas, monarca venezolano, que recibía a un San Lorenzo crecido por las contrataciones que había logrado su técnico, teniendo como referencia mayor al Nene D’Alessandro, proveniente del Zaragoza. Con un 2 a 0 contundente, el equipo de Ramón Díaz regresó a la Argentina con un baldazo de agua fría en la cabeza que ojalá los despierte para los próximos partidos. D’Alessandro jugó, o al menos estuvo en la cancha, demostrando que le falta mucho todavía para llegar a su nivel más óptimo. Los cuervos tendrán que enfrentar al complicado Cruzeiro en la próxima fecha. El Caracas (que la edición pasada fue protagonista al eliminar a River Plate) está más tranquilo y se enfrentará al Real Potosí boliviano, un equipo aparentemente fácil. Aunque lo mismo se decía del Caracas.
La segunda sorpresa la dio un equipo ecuatoriano. El Deportivo Cuenca, vicecampeón de su país y bajo la dirección del argentino Gabriel Perrone, superó al Estudiantes de la Plata de la brujita Verón por 1 a 0. Otra vez la historia de David y Goliat, aunque en este caso la prensa argentina diría que David estaba subido en una montaña: la altura parece haber sido pieza clave para la victoria del Cuenquitas. Jugando mejor, los pincharratas no pudieron anotar en la portería del expreso austral, y tendrán que regresar a la Argentina con el rabo entre las piernas, pues se pensaba que serían 3 puntos (o al menos 1) bastante sencillos.
Finalmente, quizás la sorpresa más preocupante en Argentina, el River Plate del Cholo Simeone cayó derrotado ante el desconocido San Martín de Perú, club fundado hace apenas cuatro años. En este caso los 107 años de historia de los millonarios no les sirvió para doblegar a un sólido equipo peruano que abofeteó con guante blanco la presunta soberbia de los platenses. Así lo recogió la prensa peruana, diciendo que los argentinos se mofaron de la poca historia del club peruano, y que regresaron a su casa con un golpe en el orgullo. Decía que es la sorpresa más preocupante porque ante la escacez de triunfos River había armado un gran equipo con el que prometía ganarlo todo, y en especial la Copa Libertadores, copa que no levanta desde 1996 en la que Hernán Crespo anotaba dos goles que conseguían el título.
Una vez más el fútbol nos demuestra que de nada sirve ser mejor en los papeles si en la cancha no se lo demuestra. Y si bien nos gusta más ver enfrentamientos entre los equipos grandes en las fases finales, nunca está de más que un equipo de abajo demuestre que en el fútbol siempre son 11 contra 11.
